Tengo una muy buena noticia que quiero compartir con vosotros... Por fin tengo un diagnostico definitivo!! Despues de todo este tiempo, de todos los obstáculos, de todas las zancadillas... Lo he conseguido y espero que eso os anime a seguir con vuestras luchas personales porque, si bien no se consigue siempre, está claro que sin luchar no es posible.
Os pongo en antecedentes... A través de una ecografia, no hace mucho, se me detectó una "tiroiditis autoinmune", tambien llamada Enfermedad de Hashimoto, que más tarde fue confirmado con el análisis de anticuerpos... ¿En que consiste esta enfermedad?... Es una enfermedad autoinmune, tu propio organismo, aun no se sabe bien por qué, considera que tu tiroides es algo "extraño" y comienza a atacarla... Realmente lo que hace es sustituir celulas de la tiroides por otras células inservibles, produciendo así que primero funcione mal y en los ultimos estadios de la enfermedad no funcione.
La Enfermedad de Hashimoto, ahora mismo se encuentra entre "las enfermedades raras", aunque se sabe que no es rara y que además es la primera causa de hipotiroidismo, muchisimos casos estan aún sin diagnosticar.
Ya me extenderé en esta enfermedad en siguientes post. En este, voy a comentar mi diagnostico y lo relacionado con él.
Durante años, me ha causado un hipotiroidismo "subclinico". Es decir, un hipotiroidismo crónico leve... De hecho, en todas las análiticas, las hormonas tiroideas (T3 y T4) me dan bien. Tambien es cierto que, al ser hormonas, son de caracter variable y no puedes hacerte analisis 24 horas al dia y todos los días de la semana. En el ultimo análisis, la TSH me sale elevada... ¿Qué es la TSH?, para que todos me entendais, cuando en el cuerpo no tenemos suficiente hormona tiroidea, salta una alarma en el cerebro que hace segregar TSH, que es la encargada de "decirle" a la tiroides que trabaje más... Es como una especie de "llamada". Muchos médicos no se fijan en detalles, en estas pequeñas cosas que pueden significar la diferencia entre obtener o no un diagnostico, y se ciñen unicamente a lo que ponen en los libros... Pero la Medicina no son Matematicas, aqui 2+2 no tiene por que ser 4 y esto, muchas veces, es el causante de muchos de los retrasos diagnosticos.
La Enfermedad de Hashimoto puede causar dos complicaciones "raras": Miopatía hipotiroidea y Encefalitis de Hashimoto.
La hormona tiroidea, entre otras muchas funciones, interviene en la contracción muscular y en la síntesis de hidratos de carbono (tan necesaria para conseguir energía). Por lo que, tanto un hipotiroidismo leve crónico como uno grave (incluso un "hipotiroidismo subclinico", que es aquel con elevaciones puntuales de TSH, pero hormonas T3 y T4 normales), pueden derivar en una miopatía, con todos los sintomas musculares de dolor, calambres, debilidad... Y ademas "pseudo-miotonia". Ya hablabamos en post anteriores sobre la miotonia (dificultad para relajar/contraer el músculo). En esta enfermedad se produce una "pseudo-miotonia", es decir, a efectos prácticos es una miotonia, pero como su origen no está en el propio musculo, no va a ser detectada por las pruebas como la Electromiografia.
Muchos médicos no se fijan en pequeños detalles como una leve subida de TSH, un ligero incremento de Proteina C Reactiva (indicadora de inflamación), elevación de glóbulos blancos sin procesos infeciosos... Por eso, esta enfermedad muchas veces no se diagnostica.
Los mismos anticuerpos que atacan a la glándula tiroides, también pueden atacar al encéfalo, produciendo una inflamación llamada Encefalitis de Hashimoto, caracterizada por síntomas neurológicos (mioclonías, convulsiones...etc), dolores de cabeza, a veces fiebre...
Una disminución de la hormona tiroidea, también está relacionado con depresiones, agresividad, cambios de humor, astenia... Confundiéndose muchas veces con Fibromialgia o SFC. Puesto que para éstas dos últimas no existe una prueba diagnóstica concreta, lo mejor es hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades, antes de afirmar que puede ser Fibromialgia o SFC.
La prueba diagnóstica de la Enfermedad de Hashimoto es muy sencilla, basta con hacer un análisis de sangre, midiendo: TSH, T4, T3, Anticuerpos Anti-tiroglobulina y Anticuerpos Anti-microsomales.
Esta enfermedad TIENE TRATAMIENTO (el cual, exclusivamente, debe recetar y dosificar un endocrino), consistente en tomar hormona tiroidea (medicación de por vida) y, en el caso, de un tamaño considerable de bofio o encefalitis, ha de tratarse con inmunodepresores y corticoides, para relajar la acción de nuestro propio sistema auto-inmune.
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martes, 6 de marzo de 2012
¡¡Por fin un diagnostico!!
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martes, 15 de noviembre de 2011
Un síntoma nuevo. Trastorno del movimiento
Ayer fue un dia duro para mi y yo creo que, aún más, para mi familia. Mis amigos y la gente que me rodea, me ha oido muchas veces, cuando alguien que me ha preguntado como estas y luego ha añadido "Pues yo te veo estupenda", yo siempre he contestado "Mientras no se me note..." (acompañado el comentario con una sonrisa)... Quiza la gente que me ha escuchado decir esa frase tantas veces, no era consciente del por que lo decia... Esta sociedad de hoy en dia que rechaza y discrimina los desconocido, simplemente por miedo o desconocimiento... En el momento en que se me notara, el rechazo social iba a ser mayor.
Desde hace aproximadamente un año (algo que le he dicho a todos los medicos y que me han mirado como a una loca hipocondriaca), me daban unas contracciones musculares involuntarias en el cuello, en las piernas, en los brazos, en la lengua... Era cuando estaba acostada y relajada.
Desde hace una semana, empeorando cada día, estas contracciones se volvieron cada vez más fuertes y mas dolorosas.... ¿LA parte buena? (algo que trato siempre de sacar de todo)... Que en el momento en que el sueño te comenzaba a vencer, los espasmos se detenian... ¿Un problema? Pues conciliar el sueño con los espasmos estos.
Ayer, cuando me levante, tenia los espasmos... Algo que no me habia ocurrido nunca hasta ahora, y seguí asi todo el día... Con contracciones en los musculos del cuello, cada diez segundos... Lo que provocó una gran contractura cervical.
Llame a la Dra. Sobrido, Neurologa de la Coruña (sobre ella quiero hablar en un post dedicado exclusivamente a ella), me dijo que me tenia que ver un médico y valorar si eran mioclonías, distonias, epilepsia o que.... Ademas de hacerme unos analisis en ese mismo momento que las tenia.
Hable con un NEurofisiologo de aqui (Porque, gracias al neurologo de mi centro medico, me fui a la Coruña, no sin antes de un peregrinaje sin fin). ME dijo que esta tarde a las 16:30 me hace un electromiograma bilateral y me ve los movimientos.
ME fui a urgencias, que decir cabe, que unos medicos veian mioclonias, otros distonias y otros pues otra cosa.... Vamos, lo de siempre.... En el analisis de sangre me salio el Magnesio muy muy bajo, asi que me fui al hospital, porque yo se que el MAgnesio, si baja mucho, es peligroso para la salud. Alli me dijeron que no estaba en la zona critica, aunque estaba muy bajo. Que despues del EMG vuelva a que me repongan el magnesio... algo que tengo que ir controlando con analiticas.
Esta mañana, me levante igual, con las mismas contracciones... Quiza algo más debiles... O quiza que yo no las quiero ver tan fuertes.
Pero una de las cosas que mas me agobian es saber que, en estos casos, no estas ni segura ni a salvo visitando al medico, por muy especialista que sea.... Algo que no debería de ser, ya que creo que, ciertas profesiones, se deberían de dedicar exclusivamente por vocacion y no por las motivaciones que todos conocemos. El dinero.
Desde hace aproximadamente un año (algo que le he dicho a todos los medicos y que me han mirado como a una loca hipocondriaca), me daban unas contracciones musculares involuntarias en el cuello, en las piernas, en los brazos, en la lengua... Era cuando estaba acostada y relajada.
Desde hace una semana, empeorando cada día, estas contracciones se volvieron cada vez más fuertes y mas dolorosas.... ¿LA parte buena? (algo que trato siempre de sacar de todo)... Que en el momento en que el sueño te comenzaba a vencer, los espasmos se detenian... ¿Un problema? Pues conciliar el sueño con los espasmos estos.
Ayer, cuando me levante, tenia los espasmos... Algo que no me habia ocurrido nunca hasta ahora, y seguí asi todo el día... Con contracciones en los musculos del cuello, cada diez segundos... Lo que provocó una gran contractura cervical.
Llame a la Dra. Sobrido, Neurologa de la Coruña (sobre ella quiero hablar en un post dedicado exclusivamente a ella), me dijo que me tenia que ver un médico y valorar si eran mioclonías, distonias, epilepsia o que.... Ademas de hacerme unos analisis en ese mismo momento que las tenia.
Hable con un NEurofisiologo de aqui (Porque, gracias al neurologo de mi centro medico, me fui a la Coruña, no sin antes de un peregrinaje sin fin). ME dijo que esta tarde a las 16:30 me hace un electromiograma bilateral y me ve los movimientos.
ME fui a urgencias, que decir cabe, que unos medicos veian mioclonias, otros distonias y otros pues otra cosa.... Vamos, lo de siempre.... En el analisis de sangre me salio el Magnesio muy muy bajo, asi que me fui al hospital, porque yo se que el MAgnesio, si baja mucho, es peligroso para la salud. Alli me dijeron que no estaba en la zona critica, aunque estaba muy bajo. Que despues del EMG vuelva a que me repongan el magnesio... algo que tengo que ir controlando con analiticas.
Esta mañana, me levante igual, con las mismas contracciones... Quiza algo más debiles... O quiza que yo no las quiero ver tan fuertes.
Pero una de las cosas que mas me agobian es saber que, en estos casos, no estas ni segura ni a salvo visitando al medico, por muy especialista que sea.... Algo que no debería de ser, ya que creo que, ciertas profesiones, se deberían de dedicar exclusivamente por vocacion y no por las motivaciones que todos conocemos. El dinero.
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15 de Noviembre. Dia Internacional de las enfermedades Neuromusculares
Hoy es el día Internacional de las enfermedades Neuromusculares. Os dejo este corto documental que merece mucho mucho la pena verlo. Si damos a conocer estas enfermedades, si las aceptamos como parte de la sociedad en lugar de mirar a otro lado, dejarán de ser raras. Yo sueño, cada dia, con un mundo que deje de estar movido por intereses economicos y nos convirtamos realmente en nuestra esencia mas pura "animales solidarios"
sábado, 12 de noviembre de 2011
Vivir con una sonrisa
Este es el video que han hecho los papás de Ion, para el concurso de FEDERARTE. Ion es un niño que sufre miopatia mitocondrial, tan rara, que aun no están explicados todos sus síntomas. Sin embargo, Ion no para nunca de reirse. Creo que este video lo debería de ver y compartir todo el mundo, no solo los enfermos... Porque todos, por muy duras que sean las cirtunstancias, podemos vivir con una sonrisa.
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domingo, 3 de abril de 2011
Caminos cortados
La ardua lucha que inicié hace ya 8 años... No tiene ningún misterio. Teniendo muy clara cual es la meta (un diagnóstico definiivo y un posterior tratamiento), se trata de buscar caminos que lleven a esa meta y, cuando un camino se derrumba, hay que buscar otro y otro y otro... A veces, no es sencillo. No recibes ayuda y las ideas comienzan a agotarse. Parece que la meta está cada vez más lejos y las ganas de arrojar la toalla y desistir son cada vez más fuertes... Sin embargo, si hiciera eso, habría perdido infructuosamente 8 años de mi vida. De nada vale lamentarse por lo pasado, tratar de comprender la desidia del sistema o preguntarse por que quien tiene los medios para ayudarme, no lo hace. No sirve de nada mirar atrás. En esta lucha solo importa lo que ocurre desde este instante hacia adelante. Solo adelante.
Ya pocas cosas me sorprenden, porque me espero casi todo de todo el mundo y, antes de dar un paso, por lo general, tengo varios pasos alternativos.
Las medicaciones para el dolor (opiaceos, antidepresivos tricíclicos... etc) no me resultan efectivas. Los efectos secundarios que me provocan son incluso peores que el propio dolor. Por ésta razón, mi neuróloga decidió enviarme, como una segunda opinion, al Dr. Montero i Homs. Es Neurológo y neurofisiólogo, director del Dpto. de Neurología del Hospital de Bellvitge y conocido a nivel nacional por su especialidad en tratamiento del dolor.
Para mi, viajar, es una ardua tarea. El cansancio, el dolor, las contracturas, la falta de fuerza... Provocan que cruzar un aeropuerto sea comparable a un dia de senderismo en el monte (para mi desgracia, ya que viajar es una de mis mayores aficiones). Tuve que pedir asistencia en los aeropuertos. El viaje en tren, por ser demasiado largo, ni me lo podía plantear. Alquilé un apartamento en Barcelona. Tuve que irme un día antes y volverme un día después por la necesidad de descansar y reponerme (Algo que la seguridad social solo cubre una ínfima parte, ya que el gasto sanitario en epocas de crisis es una de las primeras cosas que se recorta, aunque no interese darle publicidad por motivos estrictamente políticos).
Por fin llegó el día y la hora de mi cita médica en el Hospital de Bellvitge.
La primera sorpresa que recibí fue que el médico al que me habían asignado, no estaba y, en su lugar, me atendio la Dra. M. Monserrat Olive.
Comencé a perder cualquier esperanza sobre aquella consulta, al comprobar que esta doctora estaba más preocupada de un error del programa SAP que de mi presencia. Así que mientras ella discutía con un técnico, en catalán, sobre lo que podía ser y no... Yo me dedicaba a contar las baldosas del suelo. Aquello duró 15 minutos, hasta que por fin pudo prestarme un mínimo de atención.
Después de un reconocimiento neurológico de lo más normalito. De mirar por encima el informe médico que apotaba, de no hacerme casi ninguna pregunta, de trazar el tipico prejuicio que llevo soportando desde que inicié la búsqueda... Después de, tan solo, quince minutos de consulta... Dijo: "Yo no puedo ayudarte". Y se quedó tan ancha la mujer. Ella seguro que por las noches duerme a pierna suelta, y sabe que, después de atender ganado durante un mes (porque eso no es ser médico, si no veterinario), va a cobrar su abultada nómina, esté yo como esté y sus diagnósticos o ayudas, no van a influir en éste complejo de administrativo funcionario que tiene gran parte del sector médico.
Y así me volví a mi casa con un signo de interrogación dibujado en la cara, habiéndome gastado un dinero que no debería de haberme gastado (por aquello de sanidad gratuita que se supone que tenemos) y sabiendo que es un nuevo camino que se cierra. Pero no voy a cesar en mi empeño... Estuve apunto, pero no lo haré. Aun me quedan caminos por explorar.
Y, desde estas humildes líneas, quiero agradecer la ayuda que me está brindando en Instituto Carlos III (Investigación de Enfermedades Raras), porque sin ellos no hubiera conseguido llegar tan lejos.
Ya pocas cosas me sorprenden, porque me espero casi todo de todo el mundo y, antes de dar un paso, por lo general, tengo varios pasos alternativos.
Las medicaciones para el dolor (opiaceos, antidepresivos tricíclicos... etc) no me resultan efectivas. Los efectos secundarios que me provocan son incluso peores que el propio dolor. Por ésta razón, mi neuróloga decidió enviarme, como una segunda opinion, al Dr. Montero i Homs. Es Neurológo y neurofisiólogo, director del Dpto. de Neurología del Hospital de Bellvitge y conocido a nivel nacional por su especialidad en tratamiento del dolor.
Para mi, viajar, es una ardua tarea. El cansancio, el dolor, las contracturas, la falta de fuerza... Provocan que cruzar un aeropuerto sea comparable a un dia de senderismo en el monte (para mi desgracia, ya que viajar es una de mis mayores aficiones). Tuve que pedir asistencia en los aeropuertos. El viaje en tren, por ser demasiado largo, ni me lo podía plantear. Alquilé un apartamento en Barcelona. Tuve que irme un día antes y volverme un día después por la necesidad de descansar y reponerme (Algo que la seguridad social solo cubre una ínfima parte, ya que el gasto sanitario en epocas de crisis es una de las primeras cosas que se recorta, aunque no interese darle publicidad por motivos estrictamente políticos).
Por fin llegó el día y la hora de mi cita médica en el Hospital de Bellvitge.
La primera sorpresa que recibí fue que el médico al que me habían asignado, no estaba y, en su lugar, me atendio la Dra. M. Monserrat Olive.
Comencé a perder cualquier esperanza sobre aquella consulta, al comprobar que esta doctora estaba más preocupada de un error del programa SAP que de mi presencia. Así que mientras ella discutía con un técnico, en catalán, sobre lo que podía ser y no... Yo me dedicaba a contar las baldosas del suelo. Aquello duró 15 minutos, hasta que por fin pudo prestarme un mínimo de atención.
Después de un reconocimiento neurológico de lo más normalito. De mirar por encima el informe médico que apotaba, de no hacerme casi ninguna pregunta, de trazar el tipico prejuicio que llevo soportando desde que inicié la búsqueda... Después de, tan solo, quince minutos de consulta... Dijo: "Yo no puedo ayudarte". Y se quedó tan ancha la mujer. Ella seguro que por las noches duerme a pierna suelta, y sabe que, después de atender ganado durante un mes (porque eso no es ser médico, si no veterinario), va a cobrar su abultada nómina, esté yo como esté y sus diagnósticos o ayudas, no van a influir en éste complejo de administrativo funcionario que tiene gran parte del sector médico.
Y así me volví a mi casa con un signo de interrogación dibujado en la cara, habiéndome gastado un dinero que no debería de haberme gastado (por aquello de sanidad gratuita que se supone que tenemos) y sabiendo que es un nuevo camino que se cierra. Pero no voy a cesar en mi empeño... Estuve apunto, pero no lo haré. Aun me quedan caminos por explorar.
Y, desde estas humildes líneas, quiero agradecer la ayuda que me está brindando en Instituto Carlos III (Investigación de Enfermedades Raras), porque sin ellos no hubiera conseguido llegar tan lejos.
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jueves, 24 de marzo de 2011
La desidia
Las personas con las mal llamadas "enfermedades raras" y nuestros familiares tenemos que soportar muchísimas cosas. No vale solo con aguantar los síntomas, en algunos casos bastante graves, los dolores, las contracturas, la debilidad, los problemas respiratorios, los problemas cardiacos y un sin fin de síntomas que dilapidan tu calidad de vida... No solo tenemos que aguantar, en muchos casos, el rechazo social, el no poder acceder a una bolsa de trabajo mal diseñada, en el que no tienen cabida todos los minusválidos (algo que, a mi juicio, también está muy mal llamado, porque mi cerebro, mi inteligencia, mis habilidades... no son menos válidas que las de mi vecino... Quizá si lo sean mis músculos y mi mala salud de hierro... Pero en un sistema laboral equitativo y justo, esto no sería un problema, puesto que existen soluciones bastante simples)... No solo tenemos que aguantar un entorno diseñado solo para "la gran mayoría", pero no para todos... Cuestas y escaleras que no puedo subir, parques infantiles no adaptados para niños con problemas, sillas incómodas en lugares públicos en las que no me puedo sentar, el egoísmo de la sociedad que cada vez acostumbra a dar menos y pedir más, lugares a los que no puedo viajar (como Toledo), por sus cuestas... Calefacción extremadamente alta en transportes públicos (trenes, autobuses y aviones) que me causan lipotimias... Y así hasta completar una lista infinitas de obstáculos a saltar que es nuestro pan de cada día. Los cuales, las personas sanas, ni son conscientes de ellos... Como yo no fui consciente hasta tener estos problemas... Desde aquí invito a todo el mundo a realizar un sano ejercicio, tratar de ponerse en mi piel durante solo cinco segundos (porque mi piel es la misma piel que la de todos los afectados).
A todo lo anterior hay que sumarle la desidia de un sistema que, aun teniendo medios, no es que falle mucho, es que no fuciona.
Soy consciente de que, al generalizar, ya me estoy equivocando (que conste, que existen muchas excepciones, pero a veces, es tan dificil como buscar una aguja en un pajar).
Estados Unidos tiene muchas cosas que no me gustan, pero en otras, ellos nos sacan siglos de distancia, como en la investigación científica y en la organización sanitaria. El otro día leí un artículo cuyo titular decía algo así "Al Dr. House le ha salido competencia". Han creado un grupo multidisciplinar (cardiólogos, endocrinos, genetistas... hasta dentistas), cuya misión es diagnosticar casos difíciles a partir del historial médico y los síntomas del paciente. Han sido capaces de diagnosticar un rarísimo síndrome llamado "el sindrome quimera", que consiste en que las copias de ADN que tienen en las células, son diferentes en cada una.
Y digo yo... ¿Es tan complicado de verdad hacer algo similar en España? ¿Es tan complicado realizar una lista de ·"hospitales de referencia"?
Tenemos "el derecho constitucional a una sanidad pública", sumado a una igualdad ante las administraciones (algo que, a mi entender, es más falso que las monedas de tres euros). Y sí, esto funciona, para las gripes y similares... Pero cuanto tienes un problema, con lo primero que te estampas es contra la desisidia y después contra un sistema bastante poco equitativo.
Si naces en Madrid o Barcelona o Valencia... Tienes la "suerte" de poder acceder a uno de esos hospitales en los que sí han oído algua vez que es eso de una "miopatía"... Pero si naces en otra comunidad ya te chocas contra intereses políticos y económicos... ¿Y esta es la justicia de la que alardea nuestra constitución?
La burocracia, tan necesaria para algunas cosas, se convierte en un yugo en tu cuello que es capaz de estamparte contra el suelo a cada paso. Todo se convierte en una macabra lucha de tú solo contra un sistema moribundo en sus raíces. Y, en lugar de darte soluciones o abrirte caminos, te los cierran... Y sientes rabia, dolor, incomprensión, agotamiento y unas terribles ganas de tirar la toalla a cada paso... Pero es tu vida, es tu salud, es tu problema... Y si quieres solucionarlo estás obligado a continuar, algo que no todo el mundo es capaz y claudica.
Llevo cotizando en la seguridad social desde los dieciséis años... Desde que decidí que nuestro sistema educativo no era para mi... Creo que, como todos, me he ganado el derecho a un diagnóstico... No pido nada que no me corresponda, solo reclamo lo que es mio... Pero la primera lucha comienza con el primer médico que, mirándote por encima del hombro, desde su sillón vitalicio, con su abultada cuenta bancaria, decide prejuzgarte porque "como es humano" siente el derecho de hacerlo y te acusan de cosas como "hopocondríaca", "histérica", "depresiva" y un largo etc.... Después, cuando decides que el médico se equivoca y vas a otro, que decide comportarse de la misma manera... Y así una y otra vez en un macabro círculo que juega en contra de tu salud. Hasta que consigues encontrar una brecha y romper el círculo... Entonces sucede algo denigrante... Da igual tu calidad de vida, lo mal que lo pases o el miedo que tengas ante la incertidumbre de tu futuro porque, aquí, lo que prima es el interés económico.... Hay pruebas que, aún siendo necesarias, no te las realizan porque son caras... "Oiga, que si usted saca un cómputo del dinero que le he dado ya a la seguridad social, verá que he pagado esas pruebas de sobra y las de tres personas más" piensas ante la indignacion de la sobervia del sistema... Ves como otros ciudadanos europeos que vienen aquí a operarse, tienen muchos más derechos que tú... Y no lo entiendes y enfadarte no sirve de nada porque no soluciona el problema.
Y esto se convierte en otro maldito y estúpido círculo de desidia. Y vuelves a buscar una brecha, un camino, un resquicio que te arroje un mínimo de luz... No todo el mundo lo encuentra, pero si lo haces, tu lucha no termina, todo lo contrario, no ha hecho más que empezar.... Compruebas que si tienes dinero, todas las puertas se te abren... Puedes irte al extranjero si quieres... Y el tiempo del diagnóstico se reduce a la mínima expresión... Pero, si no tienes estos medios, como es el caso de la mayoría, piensas "Oiga, si el Hospital Tal y Tal, es tan bueno y saben tanto... ¿Por que no me envían allí? Estamos dentro del mismo País... Tanto da Murcia que Madrid"... Y escuchas "Es que no hay dinero"... Y se te queda una cara de idiota con una gran interrogación pintada... "Pero oiga, ¿Usted es consciente de que me corresponde por derecho constitucional?"... Y entonces, si aún consigues sacar un mínimo de fuerzas para luchar, te das cuenta de que esos derechos son directamente proporcionales al dinero que tengas... ¿Y esto es justo? ¿De verdad?
Y te sientes solo... Piensas ¿Que he hecho yo para merecerme esto?
Al final, cuando conoces a otras personas con enfermedades similares a las tuyas... Te das cuenta de que no eres "nada especial", que esos problemas que tanto te han hecho sudar, son los mismos problemas que han tenido ellos... Los mismos obstáculos, la misma falta de humanidad... Distintos nombres, pero la misma lucha sin sentido... ¿Por qué? Por culpa de la desidia y de los intereses que nos rodean.
Desde estas líneas, invito, a quien corresponda, a hacer una revisión de conciencia... Porque no se puede alardear de ser un país democrático con estas injusticias cotidianas que sufrimos. Siento verdadera tristeza y vergüenza de este tipo de actuaciones.
A todo lo anterior hay que sumarle la desidia de un sistema que, aun teniendo medios, no es que falle mucho, es que no fuciona.
Soy consciente de que, al generalizar, ya me estoy equivocando (que conste, que existen muchas excepciones, pero a veces, es tan dificil como buscar una aguja en un pajar).
Estados Unidos tiene muchas cosas que no me gustan, pero en otras, ellos nos sacan siglos de distancia, como en la investigación científica y en la organización sanitaria. El otro día leí un artículo cuyo titular decía algo así "Al Dr. House le ha salido competencia". Han creado un grupo multidisciplinar (cardiólogos, endocrinos, genetistas... hasta dentistas), cuya misión es diagnosticar casos difíciles a partir del historial médico y los síntomas del paciente. Han sido capaces de diagnosticar un rarísimo síndrome llamado "el sindrome quimera", que consiste en que las copias de ADN que tienen en las células, son diferentes en cada una.
Y digo yo... ¿Es tan complicado de verdad hacer algo similar en España? ¿Es tan complicado realizar una lista de ·"hospitales de referencia"?
Tenemos "el derecho constitucional a una sanidad pública", sumado a una igualdad ante las administraciones (algo que, a mi entender, es más falso que las monedas de tres euros). Y sí, esto funciona, para las gripes y similares... Pero cuanto tienes un problema, con lo primero que te estampas es contra la desisidia y después contra un sistema bastante poco equitativo.
Si naces en Madrid o Barcelona o Valencia... Tienes la "suerte" de poder acceder a uno de esos hospitales en los que sí han oído algua vez que es eso de una "miopatía"... Pero si naces en otra comunidad ya te chocas contra intereses políticos y económicos... ¿Y esta es la justicia de la que alardea nuestra constitución?
La burocracia, tan necesaria para algunas cosas, se convierte en un yugo en tu cuello que es capaz de estamparte contra el suelo a cada paso. Todo se convierte en una macabra lucha de tú solo contra un sistema moribundo en sus raíces. Y, en lugar de darte soluciones o abrirte caminos, te los cierran... Y sientes rabia, dolor, incomprensión, agotamiento y unas terribles ganas de tirar la toalla a cada paso... Pero es tu vida, es tu salud, es tu problema... Y si quieres solucionarlo estás obligado a continuar, algo que no todo el mundo es capaz y claudica.
Llevo cotizando en la seguridad social desde los dieciséis años... Desde que decidí que nuestro sistema educativo no era para mi... Creo que, como todos, me he ganado el derecho a un diagnóstico... No pido nada que no me corresponda, solo reclamo lo que es mio... Pero la primera lucha comienza con el primer médico que, mirándote por encima del hombro, desde su sillón vitalicio, con su abultada cuenta bancaria, decide prejuzgarte porque "como es humano" siente el derecho de hacerlo y te acusan de cosas como "hopocondríaca", "histérica", "depresiva" y un largo etc.... Después, cuando decides que el médico se equivoca y vas a otro, que decide comportarse de la misma manera... Y así una y otra vez en un macabro círculo que juega en contra de tu salud. Hasta que consigues encontrar una brecha y romper el círculo... Entonces sucede algo denigrante... Da igual tu calidad de vida, lo mal que lo pases o el miedo que tengas ante la incertidumbre de tu futuro porque, aquí, lo que prima es el interés económico.... Hay pruebas que, aún siendo necesarias, no te las realizan porque son caras... "Oiga, que si usted saca un cómputo del dinero que le he dado ya a la seguridad social, verá que he pagado esas pruebas de sobra y las de tres personas más" piensas ante la indignacion de la sobervia del sistema... Ves como otros ciudadanos europeos que vienen aquí a operarse, tienen muchos más derechos que tú... Y no lo entiendes y enfadarte no sirve de nada porque no soluciona el problema.
Y esto se convierte en otro maldito y estúpido círculo de desidia. Y vuelves a buscar una brecha, un camino, un resquicio que te arroje un mínimo de luz... No todo el mundo lo encuentra, pero si lo haces, tu lucha no termina, todo lo contrario, no ha hecho más que empezar.... Compruebas que si tienes dinero, todas las puertas se te abren... Puedes irte al extranjero si quieres... Y el tiempo del diagnóstico se reduce a la mínima expresión... Pero, si no tienes estos medios, como es el caso de la mayoría, piensas "Oiga, si el Hospital Tal y Tal, es tan bueno y saben tanto... ¿Por que no me envían allí? Estamos dentro del mismo País... Tanto da Murcia que Madrid"... Y escuchas "Es que no hay dinero"... Y se te queda una cara de idiota con una gran interrogación pintada... "Pero oiga, ¿Usted es consciente de que me corresponde por derecho constitucional?"... Y entonces, si aún consigues sacar un mínimo de fuerzas para luchar, te das cuenta de que esos derechos son directamente proporcionales al dinero que tengas... ¿Y esto es justo? ¿De verdad?
Y te sientes solo... Piensas ¿Que he hecho yo para merecerme esto?
Al final, cuando conoces a otras personas con enfermedades similares a las tuyas... Te das cuenta de que no eres "nada especial", que esos problemas que tanto te han hecho sudar, son los mismos problemas que han tenido ellos... Los mismos obstáculos, la misma falta de humanidad... Distintos nombres, pero la misma lucha sin sentido... ¿Por qué? Por culpa de la desidia y de los intereses que nos rodean.
Desde estas líneas, invito, a quien corresponda, a hacer una revisión de conciencia... Porque no se puede alardear de ser un país democrático con estas injusticias cotidianas que sufrimos. Siento verdadera tristeza y vergüenza de este tipo de actuaciones.
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viernes, 4 de marzo de 2011
Reportaje de RTVE1 sobre el dia mundial de las Enfermedades Raras
Queridos amigos, os dejo este enlace a Youtube, donde podreis ver mi intervención en las noticias de TVE1 hablando de la Miopatía Metabólica que sufro.
http://www.youtube.com/watch?v=tbxjYsGcakU
http://www.youtube.com/watch?v=tbxjYsGcakU
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miércoles, 2 de marzo de 2011
Testimonio del padre de un niño que padece Lisencefalia
Os quiero dejar el testimonio de Carlos, miembro de nuestro grupo de Facebook "Vivir con miopatía" y padre de un niño con Lisencefalia, el cual me ha emocionado especialmente. Con la foto (que no es del niño en cuestión), pretendo demostrar la fragilidad de un bebe. Algo que cabe entre las manos... Y el testimonio, aunque habla por si solo, demuestra, una vez más, las grietas de un sistema que no funciona, no por falta de medios en si, si no por la dejadez de muchos de esos que se "auto-denominan" profesionales de la medicina, pero que se olvidan de que las cualidades fundamentales que debe tener un "buen médico" son: Empatía, comprensión, sentido critico, gusto por lo científico, humanidad, HUMILDAD, diplomacia... Y mientras sigan dándose casos como el que os dejo, para mi, éstos no dejan de ser mecánicos, solo que como bien dice el refrán: "Lo que el médico yerra, la tierra lo tapa".
"Yo os voy a relatar mi testimonio y el infierno que estamos viviendo en mi casa, un poco por encima.
Mi hijo acaba de cumplir 13 años y cuando nacio aparentemente era un niño sano, precioso y completamente normal, al tercer dia le dieron el alta del hospital y salio con flemitas ahí empezo nuestra odisea...
Le llevamos a la pediatra y nos decia que no podia mandarle nada por ser un bebe de dias. Pasaron los dias y las flemas fueron a más. Nos metimos en un medico de pago, porque la seguridad social no nos hacia ni caso. El medico de pago nos recetaba medicinas porque decia que, a lo mejor, era alergia.
Asi fueron pasando los dias, pero un buen dia, al cabo del mes, empezo con unos movimientos bruscos. Se llevaba las rodillas a la boca y hacia medio giro, esto lo repetia 18 veces. Los medicos decian que era normal por las flemas, que le costaba tragar. Pero el niño gritaba y se ponia morado. Y despues a dormir y comer. Era lo unico que hacia.
Con 3 meses, hartos de gastarnos el dinero y sin resultado alguno, me lo llevo de urgencias al hospital. Le ponen el termometro y el niño lo deja caer porque empieza con esos movimientos bruscos. La pediatra dice que le tenemos mal acostumbrado... De risa, un bebe con 3 meses y nos echa la bronca por el termometro. Y dice que el niño esta bien.
Sigue creciendo y todos los dias con sus flemas y sus movimiento bruscos. Le volvemos a llevar reiteradamente al hospital y siempre con la misma historia: Son cosas de la madre... De la abuela... El niño es vago... Porque a todo esto mi hijo tenia ya 5 meses y no era capaz de mover la cabeza, ni de girarla, ni agarrar nada con la mano... Y ya un dia completamente desbordado me planto en el hospital y pido que lo vea un neurologo. Intentan echarme del hospital con los vigilantes jurados y yo digo que no me muevo de ahí con mi hijo, que ya tenia 6 meses. Deciden llamar al neurologo porque pensaban que yo era "un desequilibrado y un pesado", palabras textuales, y cuando viene el neurologo, con todo su equipo, coje a mi hijo de un pie, le pone boca abajo y me dice que mi hijo esta muy grave y que seria un vegetal de por vida...
Estuvo un mes ingresado, haciendole todo tipo de pruebas y, al final, me dicen que padece una rara enfermedad llamada Lisencefalia Tipo- 1 y nos dan, como mucho, primero 2 años de vida y, en algunos casos, que podria llegar a los 13 o 14.
Esos movimientos eran ataques epilepticos. Le daban 50 0 60 ataques diarios y nos dijeron que era la peor enfermedad que nos podia tocar. Sus sintomas son los siguientes: no duerme, puede estar dos dias sin dormir, crisis epilepticas diarias, no habla, no se sujeta, no sabe tragar liquidos, no controla la temperatura corporal, se autolesiona porque no tiene sensación a los dolores, con lo cual todos los dientes los perdio a base de golpes, si le sujetamos las manos se muerde la lengua... Y, bueno, un sin fin de cosas más.
En la actualidad tiene 13 años y ya parece un cadaver de lo consumido que esta, no creo que nos dure mucho tiempo, pero es vergonzoso el trato que hemos recibido a lo largo de estos años. Lo unico bueno es que mi hijo es feliz y no tiene de momento dolores.
Tengo donado todos sus organos para que otros niños puedan vivir gracias a él, y le doy las gracias por luchar contra la muerte desde el dia que nacio. De él he aprendido muchas cosas, porque solo con su mirada se lo que quiere, y espero que el dia que parta, que no creo que tarde mucho, sea en mis brazos, solo pido eso..."
"Yo os voy a relatar mi testimonio y el infierno que estamos viviendo en mi casa, un poco por encima.
Mi hijo acaba de cumplir 13 años y cuando nacio aparentemente era un niño sano, precioso y completamente normal, al tercer dia le dieron el alta del hospital y salio con flemitas ahí empezo nuestra odisea...
Le llevamos a la pediatra y nos decia que no podia mandarle nada por ser un bebe de dias. Pasaron los dias y las flemas fueron a más. Nos metimos en un medico de pago, porque la seguridad social no nos hacia ni caso. El medico de pago nos recetaba medicinas porque decia que, a lo mejor, era alergia.
Asi fueron pasando los dias, pero un buen dia, al cabo del mes, empezo con unos movimientos bruscos. Se llevaba las rodillas a la boca y hacia medio giro, esto lo repetia 18 veces. Los medicos decian que era normal por las flemas, que le costaba tragar. Pero el niño gritaba y se ponia morado. Y despues a dormir y comer. Era lo unico que hacia.
Con 3 meses, hartos de gastarnos el dinero y sin resultado alguno, me lo llevo de urgencias al hospital. Le ponen el termometro y el niño lo deja caer porque empieza con esos movimientos bruscos. La pediatra dice que le tenemos mal acostumbrado... De risa, un bebe con 3 meses y nos echa la bronca por el termometro. Y dice que el niño esta bien.
Sigue creciendo y todos los dias con sus flemas y sus movimiento bruscos. Le volvemos a llevar reiteradamente al hospital y siempre con la misma historia: Son cosas de la madre... De la abuela... El niño es vago... Porque a todo esto mi hijo tenia ya 5 meses y no era capaz de mover la cabeza, ni de girarla, ni agarrar nada con la mano... Y ya un dia completamente desbordado me planto en el hospital y pido que lo vea un neurologo. Intentan echarme del hospital con los vigilantes jurados y yo digo que no me muevo de ahí con mi hijo, que ya tenia 6 meses. Deciden llamar al neurologo porque pensaban que yo era "un desequilibrado y un pesado", palabras textuales, y cuando viene el neurologo, con todo su equipo, coje a mi hijo de un pie, le pone boca abajo y me dice que mi hijo esta muy grave y que seria un vegetal de por vida...
Estuvo un mes ingresado, haciendole todo tipo de pruebas y, al final, me dicen que padece una rara enfermedad llamada Lisencefalia Tipo- 1 y nos dan, como mucho, primero 2 años de vida y, en algunos casos, que podria llegar a los 13 o 14.
Esos movimientos eran ataques epilepticos. Le daban 50 0 60 ataques diarios y nos dijeron que era la peor enfermedad que nos podia tocar. Sus sintomas son los siguientes: no duerme, puede estar dos dias sin dormir, crisis epilepticas diarias, no habla, no se sujeta, no sabe tragar liquidos, no controla la temperatura corporal, se autolesiona porque no tiene sensación a los dolores, con lo cual todos los dientes los perdio a base de golpes, si le sujetamos las manos se muerde la lengua... Y, bueno, un sin fin de cosas más.
En la actualidad tiene 13 años y ya parece un cadaver de lo consumido que esta, no creo que nos dure mucho tiempo, pero es vergonzoso el trato que hemos recibido a lo largo de estos años. Lo unico bueno es que mi hijo es feliz y no tiene de momento dolores.
Tengo donado todos sus organos para que otros niños puedan vivir gracias a él, y le doy las gracias por luchar contra la muerte desde el dia que nacio. De él he aprendido muchas cosas, porque solo con su mirada se lo que quiere, y espero que el dia que parta, que no creo que tarde mucho, sea en mis brazos, solo pido eso..."
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sábado, 5 de febrero de 2011
¿Por qué sonrío?... ¡Y por qué no!
A veces, mis amigos o los simples desconocidos, se sorprenden al comprobar que, a pesar de todo... Sonrío. A veces, mucho peor que la sorpresa, es cuando notas la incredulidad en sus ojos, esa incredulidad ante tus palabras tan lacerante que la sientes en la piel del alma... Porque si, estuvieras tan mal como dices, no estarías sonriendo...
¿Por qué sonrío?... ¡Y por que no!
Sonrío porque sonreir crea una maravillosa onda expansiva. Si cuando cualquiera te mira, pregunta, comenta o dirige un mínimo de interés hacia ti... Si tu sonríes, por gris que sea la cara de la persona que tienes enfrente, comprobaras que la línea recta de sus labios, comenzará a curvarse hasta devolverte la misma sonrisa, por pura empatía (démosle las gracias a las causantes de esto, las neuronas espejo). Quizá esa persona gris, ahora sonríente... Aguante su sonrisa un mínimo hasta cruzarse con otro ser humano que, por pura empatía, también sonreirá. Y así... Poco a poco... Persona a persona... Sonrisa a sonrisa... Haremos un mundo mejor... Quizá esta onda expansiva llegue a una persona que, por un motivo cualquiera, no pensaba sonreir ese día y le alegremos, durante un instante, con esta bomba de empatia global.
¿Por qué sonrio?... ¡Y por qué no!
Porque reír y llorar, en el mercado, están al mismo precio... Sin embargo, el valor real es completamente opuesto. Pero cuando ríes, se disparan una serie de mecanismos en tu cerebro... Se segregan endorfinas, entre ellas, la encefalina que tiene la capacidad de aliviar el dolor. Ademas todas esas endorfinas que llegan en torrente a todo el cuerpo juegan un papel esencial en el equilibrio del tono vital y la depresión... Es decir, es la diferencia entre encontrarse bien y encontrarse mal.
Durante toda mi vida, por motivos que no vienen al caso, he llorado mucho, cayendo incluso en alguna depresión muy fuerte. Un día me di cuenta que ni la risa, ni el llanto, solucionaban ninguno de mis problemas... Pero si habia una diferencia importantísima entre las dos... Y es que cuando me río, me siento bien y cuando lloro, a la carga de mis problemas, se le suma mi propia tristeza.
Ahora, cuando los dolores, las contracturas, el cansancio, la desidia de los médicos, la incontinencia verbal de los que nunca han sabido escuchar, el asco de un sistema creado que nunca funcionó... Ante las mil y una injusticia de todos los días, yo me defiendo riendo... Y así pienso ganarles la guerra, a base de cambiar la línea muerta de sus labios por la línea curva de una sonrisa cualquiera.
A veces, cuando toda esta carga pesa de mas y todo me resulta más triste y la luz comienza a disolverse en una densa oscuridad que todo se lo traga... Uso el teléfono y llamo a uno de esos amigos que suelen estar siempre... Y, aunque no quiera o no me apetezca o vestirme ya resulte un ejercicio maratoniano, lo hago... Porque se que con una cerveza en la mano y la risa de un amigo... Es solo cuestión de minutos que me vuelva a a encontrar mejor.
¿Por qué sonrío?... ¡Y por qué no!
Porque es mucho más dificil sonreir cuando todo va mal... Que llorar cuando tienes un problema... Porque me gustan los retos.
¿Por qué sonrío?... ¿Y tú? ¿Por qué no lo haces?
¿Por qué sonrío?... ¡Y por que no!
Sonrío porque sonreir crea una maravillosa onda expansiva. Si cuando cualquiera te mira, pregunta, comenta o dirige un mínimo de interés hacia ti... Si tu sonríes, por gris que sea la cara de la persona que tienes enfrente, comprobaras que la línea recta de sus labios, comenzará a curvarse hasta devolverte la misma sonrisa, por pura empatía (démosle las gracias a las causantes de esto, las neuronas espejo). Quizá esa persona gris, ahora sonríente... Aguante su sonrisa un mínimo hasta cruzarse con otro ser humano que, por pura empatía, también sonreirá. Y así... Poco a poco... Persona a persona... Sonrisa a sonrisa... Haremos un mundo mejor... Quizá esta onda expansiva llegue a una persona que, por un motivo cualquiera, no pensaba sonreir ese día y le alegremos, durante un instante, con esta bomba de empatia global.
¿Por qué sonrio?... ¡Y por qué no!
Porque reír y llorar, en el mercado, están al mismo precio... Sin embargo, el valor real es completamente opuesto. Pero cuando ríes, se disparan una serie de mecanismos en tu cerebro... Se segregan endorfinas, entre ellas, la encefalina que tiene la capacidad de aliviar el dolor. Ademas todas esas endorfinas que llegan en torrente a todo el cuerpo juegan un papel esencial en el equilibrio del tono vital y la depresión... Es decir, es la diferencia entre encontrarse bien y encontrarse mal.
Durante toda mi vida, por motivos que no vienen al caso, he llorado mucho, cayendo incluso en alguna depresión muy fuerte. Un día me di cuenta que ni la risa, ni el llanto, solucionaban ninguno de mis problemas... Pero si habia una diferencia importantísima entre las dos... Y es que cuando me río, me siento bien y cuando lloro, a la carga de mis problemas, se le suma mi propia tristeza.
Ahora, cuando los dolores, las contracturas, el cansancio, la desidia de los médicos, la incontinencia verbal de los que nunca han sabido escuchar, el asco de un sistema creado que nunca funcionó... Ante las mil y una injusticia de todos los días, yo me defiendo riendo... Y así pienso ganarles la guerra, a base de cambiar la línea muerta de sus labios por la línea curva de una sonrisa cualquiera.
A veces, cuando toda esta carga pesa de mas y todo me resulta más triste y la luz comienza a disolverse en una densa oscuridad que todo se lo traga... Uso el teléfono y llamo a uno de esos amigos que suelen estar siempre... Y, aunque no quiera o no me apetezca o vestirme ya resulte un ejercicio maratoniano, lo hago... Porque se que con una cerveza en la mano y la risa de un amigo... Es solo cuestión de minutos que me vuelva a a encontrar mejor.
¿Por qué sonrío?... ¡Y por qué no!
Porque es mucho más dificil sonreir cuando todo va mal... Que llorar cuando tienes un problema... Porque me gustan los retos.
¿Por qué sonrío?... ¿Y tú? ¿Por qué no lo haces?
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Historia de "un día cualquiera"
En nuestro grupo de Facebook (Vivir con miopatia), una de nuestras amigas, a la que tengo el placer de conocer personalmente, ha publicado una historia muy real sobre lo que ocurrió el otro día, sin embargo, y por muy triste que parezca, no me sorprende... Ya que es la clase de cosas con las que tenemos que lidiar "un día cualquiera". Una agónica lucha contra el sistema que no debería de ser, pero que es así. Os dejo con ella.
-----------------------------------
Ayer podía haber sido un día cualquiera, pero para mí no sorpresa no lo fue. Y es que cuando me levante ya presagiaba que iba a ser "otro más", que aunque parezca lo mismo, no es así. Otro más en los que una persona con una enfermedad rara, sea cual sea, se ve resignado a vivir situaciones tan injustas como inexplicables.
-"ufff... hoy toca consulta de Metabolismo infantil"-. y por el camino, con mi pequeño de 5 años, gravemente afectado por una enfermedad mitocondrial aún sin catalogar, fluye un pensamiento: "a ver qué sorpresa nos deparará hoy el destino"
Tras una larga espera, en una sala atestada de niños y padres,con un ruido y calor insoportable, nos llaman por megafonía, consulta nº 21
¡primera sorpresa!: el metabólogo que lo ve siempre no está, esto no tendría mayor importancia si se tratase de un catarro o un esguince, pero se trata de una enfermedad poco frecuente, y de un niño que no responde a ningún patrón de la enfermedad. Bastante le cuesta saber y recordar su historia al habitual, como para esperar más del que lo va a ver hoy. Efectivamente, sabe que es una patología mitocondrial porque lo acaba de leer delante nuestro e intenta explicarme lo que significa, aunque después de más de dos años diagnosticado esa lección ya la tenemos bien aprendida, pero le dejo que continúe. Se sorprende cuando soy yo la que quiere hacer una exposición de lo que le ocurre al niño, puesto que hay añadidos específicos y exclusivos de él, como que el único tratamiento que suelen poner en estos casos, la coenzima q10, que a día de hoy aún no se ha demostrado que sirva de mucho, a mi hijo no le sienta bien, todo lo contrario, agrava enormemente su estado epiléptico. Curioso, ... ahora es él el que pregunta tratamientos probados.
Cada tres meses deben hacerle una analítica para comprobar que sus niveles de carnitina, y otras muchas cosas más, están correctos. Una de las afectaciones que puede tener la enfermedad es el empeoramiento de los diferentes órganos vitales, para lo cual se hace un chequeo anual de corazón y riñón. Insisto, es anual. Las indicaciones del nefrólogo son que en las analíticas trimestrales hay que controlar en la orina que todo esté bien, puesto que una afectación posible hay que detectarla e intentar paliarla cuanto antes. Al comentarle estas indicaciones, que para él no supondría mucho más que marcar varias cruces en un volante, y comprobar que todo va bien, con un solo vistazo a la misma hoja que están el resto de resultados, se ofende muchísimo, diciéndome que él no es la auxiliar del doctor nefrólogo, que no tiene que leerse todo ese "tocho" de historia para saber que quiere o que deja de querer, todo ello en un tono bastante desagradable, y termina:-"eso que lo haga él". Perpleja y cada vez más cabreada, le digo que yo no tendría que hacer esto si ellos estuviesen coordinados como es debido, que yo solo soy una madre que no tiene que ir de consulta en consulta contando lo que dice uno o lo que responde el otro. A lo que me responde: "pues no lo hagas". Rellena su parte, y me la da para que haga yo lo que vea preciso.
Agobiado por encontrarse solo con todos los pacientes de la unidad, pero yo no tengo la culpa, ni mi pequeño tampoco, que ha perdido un día de cole para que ni siquiera le mire a la cara.
Como sospechamos que las cosas no se están haciendo como se debería, y tuvimos la oportunidad de conocer y charlar con el investigador que lleva el caso del niño, nos atrevimos a preguntarle personalmente si sabía algo, si se seguía investigando, si estaban mirando cosas nuevas,... no teníamos la certeza que el caso siguiese investigándose puesto que no habíamos vuelto a tener ninguna noticia de ello. Amablemente se interesó por ello, y en pocos días nos respondió que no, que la investigación se quedo paralizada cuando pidieron datos clínicos para orientarla y nadie les volvió a enviar nada del niño... ¡vaya sorpresa que no nos sorprende en absoluto!!!
Directamente tenemos comunicación con él, se ofrece para colaborar y mover otra vez todo, nos pide datos y nosotros se los mandamos, explicamos el estado y la poca evolución del niño. Tras varios correos, nos comenta que aunque haya una depleción del ADN mitocondrial, diagnostico que parece firme y absoluto, puede que sea secundaria a otra enfermedad. Otra vez más, algo que ya habíamos preguntado varias veces a diferentes especialistas, intuíamos que había algo que no cuadraba mucho, pero siempre la respuesta era tajante, es una depleción mitocondrial, no hay más.
Volviendo a lo de la consulta de ayer, intento explicárselo 2 o 3 veces, con sus interrupciones y comentarios ya en tono borde, que no tienen que ver con la duda que pretendemos que alguien nos aclare, molesto porque no entiende lo que quiero ni a donde quiero llegar, todo ello, claro, porque no me deja ni empezar la exposición. Le pido una vez más que por favor me escuche y luego me diga lo que me tenga que decir, ...por fin!! ...consigo que lo haga.
Su respuesta, sorprendentemente, es que tengo razón, y es cuando comienza a mirar en el historial, ve que no cursa como otras mitocondriales que ha visto anteriormente, que es diferente y muy raro, y que lo empezarán a mirar entre la neuróloga y ellos, cosa que me sorprende aún más, puesto que son dos unidades que no tienen por costumbre comunicación ni colaboración desde que se marchó la única metabóloga que sí lo hacía para llevar en conjunto la enfermedad.
Y ¿que pasará? no lo sé, posiblemente dentro de tres meses cuando vuelva a la consulta ya no estará él sino el habitual, que se ha perdido todo este proceso, y como suele ocurrir, nadie le habrá informado, seguramente volvamos a empezar otra vez desde donde lo dejamos, suponiendo esto otra espera de tres meses o más para el siguiente paso.
Pero esto no es todo lo que nos deparará esa mañana, y subimos a la siguiente consulta, la de la dietista que hace un año introdujo una dieta semicetogénica para controlar las convulsiones epilépticas que no cesaban ni un día. La chica es una becaria a la que este mes se le acaba la beca, y se va. "¿ cómo, y quien nos atenderá ahora?"- le pregunto yo. Pues bien, nadie ocupará su puesto, pero que yo no me preocupe, que siga como lo estoy haciendo y que la neuróloga verá cuando deben quitársela. Esta dieta supone que no puede comer hidratos de carbono, con lo cual ni azucares, ni fruta, legumbres, pasta, ... además debe aumentar notoriamente las grasas. Una dieta con la que no puede estar toda la vida y no habrá ningún especialista que lo controle, ¡¡ ...es increíble!!.
Como no doy crédito a todo lo acontecido, ni a los tonos, y me siento perdida, ¿a nadie le importa si mi hijo mejora o empeora?, ¿simplemente es un número más?, pues no, eso no lo voy a permitir, me dirijo a la consulta de Neurología, que es de las pocas que preocupa por nosotros. Me recibe cordialmente, sin cita pero apurada porque tiene una reunión, y tras exponer todo lo que os he contado anteriormente, sorprendida y decepcionada al mismo tiempo, me tranquiliza, me pide un poco de tiempo para organizarlo todo, pensar en cómo continuar y sobre todo esperar la incorporación de una persona en la unidad de metabolismo en quien tiene puestas muchas esperanzas de entendimiento.
Así, otro día más, otro de tantos, otro que podía ser simplemente un día cualquiera como tampoco lo fue ayer ni lo será hoy, porque no sé por qué extraña razón, la vida se empeña en recordarte día a día que tan solo eres uno entre un millón, pero lucharé, en la medida de lo posible, para que estas desigualdades dejen de ocurrir, para que pronto podamos contar con una unidad de enfermedades raras, donde todo se coordine, sin tener que hacer de correveidile de un medico a otro, por y para defender los derechos de todos los afectados.
Y desde aquí doy las gracias a todas las asociaciones y personas que diariamente velan por nuestros intereses, a AEPMI encargada de darnos esperanza, asesorando y promoviendo la investigación de las patologías mitocondriales como la que afecta a mi pequeño, a FEDER porque gracias a ella podemos sentir que no estamos solos, que juntos podemos, y debemos gritar que ya está bien, que queremos que se nos tenga en cuenta, y se nos trate justamente, que nos somos raros.
-----------------------------------
Ayer podía haber sido un día cualquiera, pero para mí no sorpresa no lo fue. Y es que cuando me levante ya presagiaba que iba a ser "otro más", que aunque parezca lo mismo, no es así. Otro más en los que una persona con una enfermedad rara, sea cual sea, se ve resignado a vivir situaciones tan injustas como inexplicables.
-"ufff... hoy toca consulta de Metabolismo infantil"-. y por el camino, con mi pequeño de 5 años, gravemente afectado por una enfermedad mitocondrial aún sin catalogar, fluye un pensamiento: "a ver qué sorpresa nos deparará hoy el destino"
Tras una larga espera, en una sala atestada de niños y padres,con un ruido y calor insoportable, nos llaman por megafonía, consulta nº 21
¡primera sorpresa!: el metabólogo que lo ve siempre no está, esto no tendría mayor importancia si se tratase de un catarro o un esguince, pero se trata de una enfermedad poco frecuente, y de un niño que no responde a ningún patrón de la enfermedad. Bastante le cuesta saber y recordar su historia al habitual, como para esperar más del que lo va a ver hoy. Efectivamente, sabe que es una patología mitocondrial porque lo acaba de leer delante nuestro e intenta explicarme lo que significa, aunque después de más de dos años diagnosticado esa lección ya la tenemos bien aprendida, pero le dejo que continúe. Se sorprende cuando soy yo la que quiere hacer una exposición de lo que le ocurre al niño, puesto que hay añadidos específicos y exclusivos de él, como que el único tratamiento que suelen poner en estos casos, la coenzima q10, que a día de hoy aún no se ha demostrado que sirva de mucho, a mi hijo no le sienta bien, todo lo contrario, agrava enormemente su estado epiléptico. Curioso, ... ahora es él el que pregunta tratamientos probados.
Cada tres meses deben hacerle una analítica para comprobar que sus niveles de carnitina, y otras muchas cosas más, están correctos. Una de las afectaciones que puede tener la enfermedad es el empeoramiento de los diferentes órganos vitales, para lo cual se hace un chequeo anual de corazón y riñón. Insisto, es anual. Las indicaciones del nefrólogo son que en las analíticas trimestrales hay que controlar en la orina que todo esté bien, puesto que una afectación posible hay que detectarla e intentar paliarla cuanto antes. Al comentarle estas indicaciones, que para él no supondría mucho más que marcar varias cruces en un volante, y comprobar que todo va bien, con un solo vistazo a la misma hoja que están el resto de resultados, se ofende muchísimo, diciéndome que él no es la auxiliar del doctor nefrólogo, que no tiene que leerse todo ese "tocho" de historia para saber que quiere o que deja de querer, todo ello en un tono bastante desagradable, y termina:-"eso que lo haga él". Perpleja y cada vez más cabreada, le digo que yo no tendría que hacer esto si ellos estuviesen coordinados como es debido, que yo solo soy una madre que no tiene que ir de consulta en consulta contando lo que dice uno o lo que responde el otro. A lo que me responde: "pues no lo hagas". Rellena su parte, y me la da para que haga yo lo que vea preciso.
Agobiado por encontrarse solo con todos los pacientes de la unidad, pero yo no tengo la culpa, ni mi pequeño tampoco, que ha perdido un día de cole para que ni siquiera le mire a la cara.
Como sospechamos que las cosas no se están haciendo como se debería, y tuvimos la oportunidad de conocer y charlar con el investigador que lleva el caso del niño, nos atrevimos a preguntarle personalmente si sabía algo, si se seguía investigando, si estaban mirando cosas nuevas,... no teníamos la certeza que el caso siguiese investigándose puesto que no habíamos vuelto a tener ninguna noticia de ello. Amablemente se interesó por ello, y en pocos días nos respondió que no, que la investigación se quedo paralizada cuando pidieron datos clínicos para orientarla y nadie les volvió a enviar nada del niño... ¡vaya sorpresa que no nos sorprende en absoluto!!!
Directamente tenemos comunicación con él, se ofrece para colaborar y mover otra vez todo, nos pide datos y nosotros se los mandamos, explicamos el estado y la poca evolución del niño. Tras varios correos, nos comenta que aunque haya una depleción del ADN mitocondrial, diagnostico que parece firme y absoluto, puede que sea secundaria a otra enfermedad. Otra vez más, algo que ya habíamos preguntado varias veces a diferentes especialistas, intuíamos que había algo que no cuadraba mucho, pero siempre la respuesta era tajante, es una depleción mitocondrial, no hay más.
Volviendo a lo de la consulta de ayer, intento explicárselo 2 o 3 veces, con sus interrupciones y comentarios ya en tono borde, que no tienen que ver con la duda que pretendemos que alguien nos aclare, molesto porque no entiende lo que quiero ni a donde quiero llegar, todo ello, claro, porque no me deja ni empezar la exposición. Le pido una vez más que por favor me escuche y luego me diga lo que me tenga que decir, ...por fin!! ...consigo que lo haga.
Su respuesta, sorprendentemente, es que tengo razón, y es cuando comienza a mirar en el historial, ve que no cursa como otras mitocondriales que ha visto anteriormente, que es diferente y muy raro, y que lo empezarán a mirar entre la neuróloga y ellos, cosa que me sorprende aún más, puesto que son dos unidades que no tienen por costumbre comunicación ni colaboración desde que se marchó la única metabóloga que sí lo hacía para llevar en conjunto la enfermedad.
Y ¿que pasará? no lo sé, posiblemente dentro de tres meses cuando vuelva a la consulta ya no estará él sino el habitual, que se ha perdido todo este proceso, y como suele ocurrir, nadie le habrá informado, seguramente volvamos a empezar otra vez desde donde lo dejamos, suponiendo esto otra espera de tres meses o más para el siguiente paso.
Pero esto no es todo lo que nos deparará esa mañana, y subimos a la siguiente consulta, la de la dietista que hace un año introdujo una dieta semicetogénica para controlar las convulsiones epilépticas que no cesaban ni un día. La chica es una becaria a la que este mes se le acaba la beca, y se va. "¿ cómo, y quien nos atenderá ahora?"- le pregunto yo. Pues bien, nadie ocupará su puesto, pero que yo no me preocupe, que siga como lo estoy haciendo y que la neuróloga verá cuando deben quitársela. Esta dieta supone que no puede comer hidratos de carbono, con lo cual ni azucares, ni fruta, legumbres, pasta, ... además debe aumentar notoriamente las grasas. Una dieta con la que no puede estar toda la vida y no habrá ningún especialista que lo controle, ¡¡ ...es increíble!!.
Como no doy crédito a todo lo acontecido, ni a los tonos, y me siento perdida, ¿a nadie le importa si mi hijo mejora o empeora?, ¿simplemente es un número más?, pues no, eso no lo voy a permitir, me dirijo a la consulta de Neurología, que es de las pocas que preocupa por nosotros. Me recibe cordialmente, sin cita pero apurada porque tiene una reunión, y tras exponer todo lo que os he contado anteriormente, sorprendida y decepcionada al mismo tiempo, me tranquiliza, me pide un poco de tiempo para organizarlo todo, pensar en cómo continuar y sobre todo esperar la incorporación de una persona en la unidad de metabolismo en quien tiene puestas muchas esperanzas de entendimiento.
Así, otro día más, otro de tantos, otro que podía ser simplemente un día cualquiera como tampoco lo fue ayer ni lo será hoy, porque no sé por qué extraña razón, la vida se empeña en recordarte día a día que tan solo eres uno entre un millón, pero lucharé, en la medida de lo posible, para que estas desigualdades dejen de ocurrir, para que pronto podamos contar con una unidad de enfermedades raras, donde todo se coordine, sin tener que hacer de correveidile de un medico a otro, por y para defender los derechos de todos los afectados.
Y desde aquí doy las gracias a todas las asociaciones y personas que diariamente velan por nuestros intereses, a AEPMI encargada de darnos esperanza, asesorando y promoviendo la investigación de las patologías mitocondriales como la que afecta a mi pequeño, a FEDER porque gracias a ella podemos sentir que no estamos solos, que juntos podemos, y debemos gritar que ya está bien, que queremos que se nos tenga en cuenta, y se nos trate justamente, que nos somos raros.
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